Fueron nueve meses que estuve en tu vientre y nací de ti.Gracias por la vida, por las cosas lindas que aprendí de ti. El aliento y el calor de tu cariño no se puede comparar, los momentos más amargos que he vivido con tu ayuda yo los pude superar. Madre solo existe una, como el sol y la luna. Eres mi vida y mi luz. Siempre ten presente que te amaré hasta el día de mi muerte y que no hay nadie como tú. Madre que el tiempo tienes de enemigo, cuidar tu hija como fiera por verla crecer, jugar, correr. Buscando siempre las opciones, sin soluciones, llorando sin dejarte ver esos temores y en desventaja, el cuerpo raja, deja sus huellas. Solo miras si tu hija está contenta. Quizás tal vez el día de mañana tengas tu calma, tranquilidad y paz para tu alma. Las cosas tristes de la vida, no dan cabida sólo satisfacción de soledad y fuerza en la caída.

