skip to main |
skip to sidebar
No sé cuantas cosas se pueden encontrar en el ojo izquierdo de una persona pero sé que en tus labios yo pude encontrar amor sin fin y me hizo enloquecer. No sé cuantas rosas te habrán regalado ya pero tengo todavía la esperanza de saber que de todas esas rosas que te dieron ninguna fue de papel. Y te condena mi celoso corazon cuando le contas tu historia, nunca conocio la gloria en cuestiones del amor. Y se que nunca se me va a olvidar tu voz aunque pierda la memoria, con acercarse a la victoria se conforma un perdedor. Y te tendré que dejar escapar, sé que lo voy a lamentar pero te digo amor que hay que saber cuando parar, cuando parar. Te digo amor, no te pongas triste corazon que el sol no va a brillar, quedate tranquilo que va a haber tiempo para bailar, para bailar. No sé cuantos angeles te quieren ayudar pero tengo la esperanza que ninguno va a poder desnudarte no de cuerpo si no de alma, disfrutar ese placer. Y la verdad no sé bien a que tengo miedo, nunca fui mucho de apostar, una corazonada me dice es hora de pagar. Y lo peor es que estos dias ando seca, no tengo un peso para dar, las lágrimas quiero guardarlas para mi juicio final. Y cuando tu cigarro se consuma sin parar siempre mi voz vas a escuchar y ahi te vas a decir que hay que saber cuando parar, cuando parar.