skip to main |
skip to sidebar
Tienes una idea falsa del amor, nunca fue un contrato ni una imposición y aunque te quiero cada vez más de un modo que no puedes ni sospechar yo no soy esa mujer que no sale de casa y que pone a tus pies lo mejor de su alma, no me convertiré, en el eco de tu voz, en un rincón. Cambia tu manera de pensar en mi o verás como no me encontraras aquí aunque se rompa mi corazón te obligaré a que entiendas esta lección. Yo no soy esa mujer, esa niña perdida la que firma un papel y te entrega su vida. Nunca me verás llorar, aunque sienta deseos más de una vez. No me convertiré, en lo que tu quieres no en lo que prefieres, no en esa niña consentida, mimada o perdida. Yo no soy esa mujer, esa chica que baila al son de tu vida y tu alma. Nunca me verás llorar, nunca me verás caer, nunca me verás perdida, llorando, consentida.