Son las 7 am y todavía no pude dormir, tratando de hacerlo vinieron muchos recuerdos a mí, de los cuales la mayoría se referían a lo mismo. Empecé con mi fiesta y pensando en cada invitado, ahí me di cuenta que vos, físicamente, no estuviste. Inmediatamente, lo recordé a él, sus llantos y no pude evitar que se me llenen los ojos de lágrimas que de a poco empezaron a caer. Después vino a mi, una de nuestras charlas en las que me contabas que faltaban pocos años para tus bodas de oro, donde yo te decía que tenías que festejarlo con todo, y vos me contestaste que no sabias si iban a llegar, a mi me asombro tu respuesta y te dije pero con tantos años de casados no se van a separar, y tu respuesta fue separar no, pero no si si vamos a estar. Que ilusa, lo tome como algo tan lejano, lo que menos me esperaba era que ella no este ese 21 de febrero con él. Rápidamente recordé ese último beso que te di, tu piel estaba tan suave, y tiempo después tuve tu última imagen frente a mis ojos, mi último recuerdo de alguien muy importante para mi. Nos quedaron clases de cocina, de tejido, idas al centro, tantas cosas que íbamos a hacer juntas. Quién se hubiese imaginado eso, que esa operación te iba a llevar a lo que te llevo en tan sólo un mes. Se siente tu ausencia, vivís en mi, en un recuerdo, un recuerdo que no voy a olvidar jamás.