Somos el encuentro clandestino, si charlamos todo oído y en el beso todo bien. Somos un café y un cenicero en el bar que ya sabemos y a la misma hora que ayer. Somos unas rosas y algún libro y el poema que hoy te escribo en un trozo de papel. Somos un amor de fugitivos sin que sepa mi marido ni se entere tu mujer. Somos el destino, así lo quiso y un puñado de argumentos justificando porqué. Somos la mejor de mis amigas que se mete en nuestras vidas por tu mal y por mi bien. Somos una cena que he mentido porque quiero estar contigo, porque puedes tu también. Somos por el suelo tu destino y la luz de un cigarrilo dibujándonos la piel. Nosotros somos un amor pirata, un gran amor que sabe a miel y huele a trampa. Nosotros somos un amor en fuga en equilibrio por el filo de las culpas. Los dos sabemos que este amor fragil y tierno puede llevarnos de cabeza al mismo infierno. Y aunque los dos estemos condenados, si de algo hay que morir quiero morir de amor, pero a tu lado.