Palabras más, palabras menos siempre llegamos a lo mismo. Las cosas van pasando, algunas se olvidan, otras se borran, ya no hay más fechas célebres, ya no hay frases hechas, ya no hay un nuevo apodo cada día, los mensajes se hicieron casualmente costumbre diaria y la cuenta regresiva es lo que primero se nos viene a la mente cuando preguntamos que día es. Nos acostumbramos a esto, sobrevivimos, aguantamos, nos degastamos pero como quien no sabe como siempre salimos adelante ante cualquier discusión. Siempre terminamos igual hablando de la vida, pero como siempre los dos, con esas charlas de un futuro loco, lejano, y casi fantástico.

