skip to main |
skip to sidebar
Nuestro amor era igual que una tarde de abril, que también es fugaz como ser feliz. Pudo ser y no fué por ser la vida como es, nos dió la vuelta del revés. Nuestro amor era igual que una mañana sin fin, imposible también como no morir. Dejó de ser o será porque el diablo es como es juega contigo al esconder. Y ahora somos como dos extraños que se van sin mas, como dos extraños mas que van quedándose detrás. Yo sigo estando enamorada y tú sigues sin saber si lo has estado ¿Y si te quize alguna vez?. Después nos hemos vuelto a ver alguna vez y siempre igual como dos extraños más que van quedándose detrás. Esta extraña se ha entregado hasta ser como las palmas de tus manos y tú solo has actuado; yo aún sabiendo que mentias me calle y me preguntas si te ame. Yo que lo había adivinado y tú sigues sin creer que se ha acabado por una vez escuchame ¿Lo ves? Miranos aquí diciendo adiós.